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Iglesia San Jorge. Organización de una comunidad de inmigrantes cada vez más numerosa y la cristalización de un sueño

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Como antecedentes al desarrollo del proyecto de la Iglesia San Jorge y el complejo cultural, conviene rememorar los inicios de la conformación de la comunidad católica oriental en Puerto la Cruz, como resultado del establecimiento de un número cada vez mayor de inmigrantes de países árabes en la zona.

De acuerdo a la información suministrada por el padre salesiano nacido en Aleppo, Siria, Elías Kasrin Mardeni y los señores Hanna Tarabay y Jorge Nemnon, todos vinculados directamente a la labor en el recinto religioso, la comunidad árabe comenzó a reunirse en esta ciudad en la década de 1950, cuando las primeras personas se vinieron a esta parte del mundo debido a la famosa guerra árabe-israelí, que los hizo huir de sus tierras de nacimiento.

El padre Kasrin recuerda que antes de esa fecha estas personas poseían pasaporte turco, ya que algunos de los países árabes estaban bajo el dominio de Turquía, y es por eso que pese a los años transcurridos, aún hoy se les generaliza como turcos a los inmigrantes de países como Líbano, Siria y uno que otro palestino.

Zagán (originalmente escrito como Zeghen), Debsille, Ray, Nemnon, Frech, Saloum y Wakil son algunos de los apellidos de las primeras familias que se establecieron en el área metropolitana de Anzoátegui.

Luego de asentarse y comenzar su adaptación a la nueva cultura, esos árabes cristianos iban a la iglesia latina con el fin de seguir profesando su fe y escuchar la palabra de Dios; principalmente asistían a la iglesia de la Santa Cruz, donde el Padre Quinto della Bianca les ofrecía atención religiosa.

Según algunos censos realizados entre los coterráneos y descendientes, en la actualidad se encuentran viviendo en la zona norte de Anzoátegui unas 2.500 familias de orígenes árabes. La mayoría son de rita melquita católico y en su mayor proporción habían sido educados en instituciones religiosas, que entre las costumbres que traían estaban las creencias y religión, lo cual les llevó a la necesidad de tener una iglesia.

Los primeros pasos
La integración y organización de la colonia árabe comenzó a hacerse realidad con el proyecto del Club Sirio, como un lugar de encuentro para mantener vivas sus costumbres, su cultura y compartir actividades recreativas.

Este surgió a raíz de la conformación de un equipo de fútbol y como sede primaria tenían un local en la avenida Intercomunal, cerca del crucero de Lechería; pero más tarde pasó a ser un centro para la realización de varias actividades.

La demanda y las aspiraciones fueron creciendo, así que optaron por tener una mejor infraestructura. Lograron tener un terreno en Puerto La Cruz, y junto al naciente Complejo Turístico El Morro; allí levantaron el Club Sirio y es donde aún funciona. Su construcción se inició el 19 de febrero de 1982.

Hanna Tarabay, miembro activo de esta comunidad y persona fundamental en el proyecto de la iglesia, cuenta que en el techo del Club Sirio –cuando todavía no se había terminado la estructura- fue que comenzaron las reuniones de hombres y mujeres con ferviente fe cristiana motivados por poseer una iglesia. “El padre Teófilo Kabbabe fue el primer sacerdote que promovió el sueño de que esta comunidad tuviera su propio recinto, donde pudiéramos celebrar el rito bizantino melquita católico”.

En 1989 comenzaron a congregarse como una cofradía. Al padre Teófilo le asignaron la iglesia Domingo Savio, ubicada en el sector El Frío de Puerto La Cruz. Él atendía su parroquia y una vez a la semana se reunía con representantes de la  comunidad árabe para concretar acciones en pro de la construcción de la nueva iglesia. El obispo para entonces era monseñor Miguel Delgado Ávila.

En esos momentos surgió la creación del Comité Pro construcción de la iglesia San Jorge, que se encargó de conseguir adeptos a la causa, respaldo gubernamental, hacer las diligencias necesarios y recaudar fondos; primero para obtener un terreno y después los recursos para la infraestructura.

Existieron cuatro comités de este tipo, con representantes de la comunidad interesados en el proyecto. El primer comité estuvo presidido por Gabriel Achi (desde enero de 1990 a febrero de 1992), el segundo por Henry Chabarek (hasta el 25 de junio de 1996), el tercero por Hanna Tarabay (al 20 de julio de 2001), y el cuarto por Natalio Sikan (hasta 2008).

Según indica el cuaderno de notas que se llevaba y que se conserva en la casa parroquial, el 29 de octubre de 1993 fue cuando se colocó la primera piedra de la iglesia San Jorge, en un terreno de 500 metros ubicado en el sector Las Salinas, avenida Prolongación del Paseo Colón, cruce con la avenida R-19. Los pilotajes se comenzaron dos años después y el 23 de abril de 2001 se terminó el esqueleto completo de la estructura.

Anuencia desde la Santa Sede
Otra figura importante en el la cristalización de este sueño fue su excelencia Monseñor Pedro Ray, primer obispo exarca en Venezuela, quien apoyó en todo momento la iniciativa e inclusive vino a firmar el acta de donación del terreno. Él había sido vicario patriarcal en Damasco y miembro de la comisión de renovación del derecho canónico oriental en Roma. Al morir Monseñor Ray, fue sustituido por Monseñor George Kahhale, quien continúa hasta hoy.
 
El exarcado (vicariato) apostólico de la iglesia oriental melkita católica es una de las rama para las iglesias orientales dependientes de la Santa Sede. En Venezuela se creó en los años 90, como una respuesta de atención pastoral al creciente número de inmigrantes de los países árabes.

La designación del exarcado viene de la Santa Sede, pues en la iglesia era obvia la migración de personas del medio oriente por as guerras que allí tenían lugar. El actual encargado del Dicasterio de estas iglesias orientales es el Cardenal Leonardo Sandri.

Nuevos lineamientos
Desde enero de 2009 se formó el Consejo Parroquial, en el que entra en funciones el trabajo pastoral. Se trata de una asociación civil-religiosa sin fines de lucro con el objetivo de organizar la feligresía de la comunidad católica oriental en el estado Anzoátegui para que apoye a el (los) sacerdote (s) en el desempeño de sus labores en  la parroquia en pro de la ejecución de actividades culturales, educativas, artísticas, sociales, deportivas, económicas, informativas  y espirituales necesarias para el desarrollo de las personas y de su dignidad humana.

La mayor ilusión de los promotores de este proyecto es rescatar la lengua, costumbres y folclor de los árabes a través de diversas actividades.
     
En Venezuela es tal la devoción por San Jorge que ya existen cuatro iglesias en su honor: La Catedral en Caracas, ubicada en la urbanización Montalbán, en Valencia, Barquisimeto y la más reciente y amplia, en Puerto La Cruz.


Un proyecto más amplio
Aunque el fin primordial de los promotores de la iglesia San Jorge era tener su recinto religioso, sus pretensiones no se quedaron allí. Ellos pensaron desarrollar un complejo cultural que funcionara en los 500 metros cuadrados que le fueron adjudicados durante el gobierno de José “Cheo” León, y con ello abarcar más áreas en las que se pudieran beneficiar más personas.

Ese complejo cultural comprende una edificación en la que funcione una institución educativa y se realicen actividades culturales, abierta a la comunidad general.

El padre Elías dijo “aquí hay una necesidad de 600 cupos en niños de las comunidades alrededor a los que se podría dar cabida en la escuela que pretendemos construir a un lado de la iglesia. Allí sería ideal tener sistema de educación normal de 7:00 de la mañana a 1:00 pm y en las tardes ofrecer actividades extra cátedra”.

La construcción de la infraestructura de tres niveles, con la planta baja destinada a estacionamiento y canchas deportivas. Su dotación se estima en 7 millardos de Bs F.

Planes a corto plazo
Gracias a la colaboración de los feligreses a lo largo del año se pueden ir haciendo mejoras a la infraestructura de la iglesia y culminando detalles. Para el mes de abril está pautada la instalación de una planta eléctrica que permita el pleno funcionamiento de las instalaciones aunque falle la energía eléctrica en el sector.

Se mantienen recaudando fondos y una vez que instalen la planta eléctrica se abocarán a la adquisición del campanario, que se espera también para este 2009.

Otros elementos en programa son los tres íconos que se diseñarán dentro de la iglesia, cerca del área del altar que se harán en honor y referencia a Teotokos (Madre de Dios en griego), La Resurrección y San Jorge. Son una especie de murales con técnica del fresco con estilo bizantino y cargados de simbología, los cuales serán realizados por un artista especializado de Líbano que vendrá como invitado especial para desarrollar esta obra. Cada uno de esos iconos tiene un costo de 30.000 dólares,  y ya cuentan con familias patrocinantes: los Debsille, Achkar y Arslanian.


Labor social
Entre los proyectos de labor social de la comunidad cristiana de origen árabe está la entrega de regalos y comida dos veces al año (el Día del Niño y en diciembre) a los habitantes de los sectores populares alrededor: Barrio El Maguey, Saigón, Aldea de Pescadores y lo que llaman La Invasión. Esto lo hacen desde diciembre de 2004.

Como plan futuro tienen pensado realizar jornadas especiales médicas y de cedulación, a la par de las actividades religiosas propias de la parroquia, como la catequesis. 

 

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